
TÉCNICAS DE TRABAJO CORPORAL / RELAJACIÓN
LA DANZA ORIENTAL TERAPÉUTICA
Como siempre, paso gran parte de mi tiempo libre buscando
e indagando en temáticas sobre la danza y el cuerpo, los beneficios
de la danza y demás temas que tengan relación con el baile y la
expresión corporal.
En medio de una de esas búsquedas, me topé de lleno con este artículo
maravilloso del IPTI de Barcelona. Maravilloso, porque relata con
detalles todos esos beneficios que posee la danza oriental y sobre
los que las profesoras insistimos y tratamos de transmitir del mejor
modo posible en las clases.
Para toda aquella persona que halla tenido la suerte de entrar en
contacto con la danza oriental, hablar de la mejoría que experimenta
el cuerpo, es hablar de algo muy consciente y cotidiano para ellos.
Pero para todas aquellas personas que duden todavía sobre si tomar o
no clases de esta apasionante disciplina, espero que este artículo
sirva de acicate para ese interés primigenio, y las convenza
definitivamente de todas las amplias posibilidades que tiene la
práctica de la danza oriental.
AZAHARA PINTANEL ALCÁZAR
azaharapintanel@telefonica.net
2008
Artículo de la página web del IPTI. El Instituto Psicológico Terapéutico Integral (IPTI) de Barcelona. Fundado y dirigido por Beatriz Merino Guardiola, centro dedicado a dar servicios de carácter holístico con la única intención de proporcionar a la persona que acude, ayuda para poder alcanzar un bienestar mental, emocional, físico y espiritual.
DANZA ORIENTAL TERAPÉUTICA
Hoy en día la mujer moderna vive un periodo complejo de
adaptación a las demandas que la sociedad actual parece exigirle. Y
la mayoría debe compaginar responsabilidades múltiples y complejas:
ser esposa y/o madre además de trabajar dentro y fuera de la casa.
Esto conlleva una sobrecarga física mental y emocional que muchas
veces no puede ser liberada. Si esta situación de tensión se
prolonga en el tiempo y la persona no cuenta con estrategias
eficaces de afrontamiento se producen al larga diversos tipos de
síntomas: tensión, dolores musculares y de cabeza, estrés, ansiedad,
depresión, irritabilidad ,apatía, trastornos del sueño, bajo deseo
sexual, perdida de la confianza en uno mismo, baja autoestima,
dolencias somáticas, problemas de memoria, dificultades para
concentrarse, etc.
La Danza Oriental Terapéutica ofrece a la mujer un espacio donde
abordar y poder liberar todas estas angustias y temores de manera
divertida y gratificante, a la vez que aporta un importante
beneficio físico. La danza actúa en tres niveles o planos: físico,
psicológico (emocional, mental) y espiritual.
A nivel físico es un ejercicio denominado
de bajo impacto, lo que significa que puede ser practicado por
personas de cualquier edad. Aporta una completa tonificación
muscular, poniendo especial énfasis en la musculatura del base
pélvica, abdominales inferiores y zona del periné. El
fortalecimiento de estas tres áreas permite que se inicie la
reorganización postural por medio del alineamiento de nuestra
columna vertebral. Tan solo con conseguir mejorar nuestra postura
estaremos aliviando o previniendo las molestias en la zona lumbar,
media y cervical de nuestra espalda. Así mismo el aumento del tono
muscular en la base pélvica y periné permite una más rápida y buena
recuperación después de un parto. Además puede prevenir, resolver o
disminuir problemas de incontinencia urinaria. La tonificación de
esta área de tu cuerpo y del llamado músculo del amor favorecerá el
disfrute de una vida sexual más gratificante.
En cuanto al aspecto psicológico (mental y
emocional), el ejercicio de la Danza le ofrece a la persona que la
practica la oportunidad de mejorar su estado anímico. Esto es debido
a que cualquier movimiento rítmico, y sobre todo los movimientos
circulares y de balanceo ejecutados con una cadencia suave hacen que
nuestro cerebro produzca unas sustancias químicas llamadas
endorfinas (opiáceos endógenos) que favorecen los estados de
relajación, calma y disfrute interior. Por tanto la persona entra en
una predisposición anímica distinta que le permitirá observar las
cosas desde otra perspectiva.
Los estados de ansiedad, tensión y estrés también mejoran e incluso
desaparecen por completo. Esto es debido en su mayor parte al
trabajo que se realiza durante la danza con la respiración. Ya que
al controlar nuestra respiración enseñamos a la persona a modificar
los malos hábitos respiratorios instaurados en su forma de inhalar y
exhalar el aire ( nos referimos a la respiración superficial, rápida
y entrecortada que muchas personas utilizan como su forma habitual
de respirar si darse cuenta). Esta forma de respirar inadecuada
produce una sensación de tensión a nivel cerebral debido a los bajos
niveles de oxigeno que aporta y al aumento de dióxido de carbono en
sangre, éste último aspecto producido por una exhalación
entrecortada e insuficiente. Con la correcta respiración el cerebro
recibe los niveles de oxigeno que necesita para su correcto
funcionamiento.
La Danza tiene distintas modalidades respiratorias, que se aplican
dependiendo de los movimientos a ejecutar. La más importante es la
respiración completa y profunda. Esta se realiza al ondular el
vientre. Con este ejercicio la persona aprende de forma divertida y
agradable a reconocer cada uno de los músculos involucrados en la
respiración, potenciarlos y utilizarlos a voluntad para oxigenar de
forma profunda cada una de las partes del cuerpo. La correcta
oxigenación genera una sensación de calma y relajación que al
sumarse al efecto de las endorfinas producidas por el movimiento
deja a la persona con una sensación de profundo bienestar.
Es importante resaltar que esta Danza no sólo trabaja la parte inferior
del cuerpo, sino que los ejercicios de este baile también ponen un
acento importante en los movimientos del torso, pecho, hombros,
cuello e incluso ojos.
A nivel mental se producen importantes beneficios, ya que al tener que
combinar variados movimientos de distintas partes de cuerpo bien de
forma secuencial o simultánea, se estimula a nivel cerebral todos
los procesos relacionados con la atención, concentración, memoria y
representaciones mentales del esquema corporal. Por otro lado todos
los movimientos tanto musculares, como espaciales (desplazamientos)
se han se realizar con el lado derecho e izquierdo del cuerpo, con
lo que la persona va adquiriendo un mayor equilibrio de los
hemisferios cerebrales, así como una mejor y más fluida comunicación
entre ellos a través del cuerpo calloso.
La autoestima empieza a mejorar a partir del momento que la persona
empieza a descubrir el potencial que hay guardado en su interior. Al
comprobar que no importa la edad, peso o estructura física que se
tenga, porque la belleza no reside en el cuerpo en si, sino en la
armonía, gracia soltura y fluidez de ese cuerpo relajado moviéndose
rítmicamente al compás de la música. Además con los movimientos se
enfatiza el vientre, las caderas, el pecho para la que la mujer tome
auténtica conciencia de estas parte de su cuerpo empezando a
quererlas y aceptarlas tal cual son con sus femeninas redondeces.
Por medio de la expresión facial y gestual (manos, brazos, hombros) que
el baile inspira se crea un clima de comunicación no verbal , que
progresivamente ayuda a la mujer a manifestar a través del gesto
primero y la palabra después aquello que siente, piensa o desea. Así
ella va derribando paso a paso respetando su ritmo personal, cada
una de las barreras impuestas por los tabúes sexuales, de género, de
rol y por la represión social y cultural. Poco a poco el miedo, la
timidez y la vergüenza se van desvaneciendo. Y a la par que el
cuerpo se vuelve más flexible, también se flexibiliza la conducta,
el pensamiento y el sentimiento.
Se abren nuevos caminos que pueden conducirte a un nuevo despertar a
nivel espiritual pero tan solo tu decides si te apetece explorarlos.