15
LA PALOMA
En mi frente danzan como arañazos invisibles
los vuelos circulares de una paloma,
mis ojos la despluman
buscando ese interior blando y sonrosado,
mis dientes la muerden una y otra vez
cerciorándose de su inofensividad,
percatándose de su amor hacia mí.
Una gota roja, con un rojo intenso
color de impulso homicida
cuelga temblorosamente de mis labios.
Algo más que un dolor,
una punzada inguinal lanza su alarido
de miedo,
lanza golpes femorales
que arrasan con su rojo las vísceras
de hielo.
No puede ser el fin,
mis dedos baten el aire
intentando salvarse de la tierra.
Que destino cruel,
que mortandad mil veces peor que la muerte,
que macabro rito el de la guerra.
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